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El guión de "LOCOS POR EL SEXO" se
inspiró inicialmente en un hecho real y reciente que recogió la
prensa: un centro de salud mental holandés instauró una terapia
consistente en llevar a los pacientes a un prostíbulo cercano
para que los enfermos redujeran su agresividad. Las chicas no
tuvieron ningún problema. Los enfermos, tampoco. Al contrario,
los pacientes comenzaron a cuidar su aspecto y su higiene personal
y su estado de ánimo mejoró sustancialmente. Sin embargo, el
programa tuvo que suspenderse por presiones de los sectores más
conservadores.
Tomando como punto de partida esta noticia, los guionistas nos
preguntamos qué sucedería si aquí se instituyera un programa
psiquiátrico similar: cómo serían los protagonistas, cómo se
relacionarían los pacientes y las chicas, cómo acabaría todo.
Consultamos con psiquiatras, visitamos centros de salud mental,
charlamos con enfermos y con chicas que trabajan en puticlubs. Y
descubrimos unas vidas en las que hay un humor y una humanidad que
nos hicieron encariñarnos con los personajes. El guión fue
escrito y corregido una y otra vez, hasta llegar a la versión
definitiva.
Conseguimos el reparto que queríamos, un reparto coral y de
lujo, en el que se encuentran en los papeles principales Jordi
Vilches, Karra Elejalde, Inma del Moral, Guillermo Montesinos,
Manuel Manquiña, Ruth Díaz, Roberto Cairo y Javier Merino; con
colaboraciones especiales de Neus Asensi, Javivi, Roger Casamajor,
Saturnino García y Eva Hache, y acompañados de actores
extraordinarios que crearon unos sólidos personajes secundarios.
Actores y actrices como Petra Martínez, Esther Velasco, Itziar
Lazcano, Juan Viadas, Juan Inciarte, Roger Pera, Juana Cordero,
Eduardo Antuña, Adán Llorca, Nadia Dimitrova, María Isabel
Díaz, Mila Espiga y otras grandes figuras de la cinematografía
española, hasta completar un total de cincuenta personajes.
Y comenzó el rodaje. En abril de 2005 todo el equipo
desembarcó en una casa de campo vacía, situada en medio de un
bosque de encinas de la sierra de Madrid. Allí se ambientó el
centro psiquiátrico donde transcurre buena parte de la película
y se recrearon la consulta del director del psiquiátrico
(GUILLERMO MONTESINOS), las habitaciones de Nono (JORDI VILCHES) y
su amigo Ramón (KARRA ELEJALDE), los pasillos y salas de
terapias... Allí cerca se rodaron también las secuencias de la
casa del Mister (MANUEL MANQUIÑA) y su esposa (EVA HACHE). El
comienzo de la película, el cómico intento de suicidio del
protagonista, Nono, se rodó en una carretera de la sierra que
lleva a Segovia.
Después de tres semanas de rodaje en nuestro particular
"psiquiátrico" y en las calles de San Lorenzo del
Escorial, el equipo se trasladó a Álava. Vitoria, la llanada
alavesa, Laguardia y otras localidades de la zona fueron los
escenarios en los que se ambientó el mundo familiar de Anita (INMA
DEL MORAL), la protagonista. Durante todo el tiempo nuestro mayor
reto fue tener a raya a los animales que intervinieron en la
historia: rebaños de cabras que atravesaban Laguardia y entraban
en una sucursal bancaria, camiones de gallinas que tenían que
volar o aterrizar en el coche de los malos, más cabras que
intervenían en una boda surrealista oficiada junto al dolmen de
La Hechicera.
De vuelta a Madrid, comenzó en San Lorenzo del Escorial la
última parte del rodaje. Una vieja casona fue convertida en
nuestro "puticlub": el mundo de Madame Perla (NEUS
ASENSI) y sus chicas, con sus habitaciones multicolores, sus salas
de baile y de encuentros, sus bañeras especiales... Un mundo
alegre, lleno de música, un mundo en el que los locos seguro que
alucinarían. Mientras, el equipo de Dirección Artística
convertía una Casa de Cultura en nuestra comisaría, un viejo
patio en nuestro patio de un Juzgado... En esa época también
rodamos en Alcalá de Henares, en una bonita plaza junto al
Palacio Arzobispal, la secuencia más complicada de la película:
una demencial pelea entre locos, chicas y malos, plagada de gags y
en la que intervienen la mayoría de los cincuenta actores que
componen el reparto, además de un buen número de figurantes.
Y esa ha sido, a grandes rasgos, la historia de esta película.
Hacer cine es difícil, pero no puede decirse que sea aburrido.
Así que prometemos volver pronto.
Javier Rebollo |