| William Wheeler como guionista, no
deseaba rendir homenaje a nadie al escribir esta historia, pero al conocer tan bien la
vida de estos personajes por haber desarrollado él mismo este trabajo, quiso poner al
servicio del cien este guión y ofrecerselo a los productores Cary Woods y Gina Mingacci,
autores de algunos de los más destacados triunfos de los últimos años como
"Scream", "Kids", "Swingers", "Cosas que hacer en
Denver cuando estés muerto", "Cop Land", Beautiful girls",
"Filadelfia", "Algo para Recordar", "Buddy Boy", y
"Acordes y desacuerdos" entre otros. El Primitivo guión de "Estafadores" constaba de tan sólo cinco
páginas, pero una vez enviado al Departamento de Guiones del Festival de Sundance, se
convirtió en un relato mucho más denso, de muchas páginas, pues había atraido la
atención de los responsables de tan famoso certamen una vez conocida la primera versión.
Poco tiempo después, el magnífico trabajo de
Wheeler llega a manos de Woods y Mingacci, los cuales una vez leído se ponen en contacto
con él para que lo adapte a la pantalla.
Durante sus reuniones, los tres coinciden en que
se trata de una versión contemporánea de "Glengarry Glen Ross" (Éxito a
cualquier precio), extraordinario film dirigido por James Foley con uno de los repartos
más fabulosos de los últimos años, y un espléndido guión de David Mamet. Para ponerse
detrás de la cámara en esta ocasión nadie mejor que el aclamado director teatral
Gregory Mosher, pues ya había dirigido varias obras de Mamet en Broadway, incluida
"Glengarry Glen Ross" en 1984 con Peter Falk y Joe Mantegna al frente del
reparto.
Ariel Tepper, compañero de Mosher en las tareas
de producción teatral, es quien le hace llegar el guión de Wheeler. Lo lee en pocas
horas, y se siente enormemente atrapado por su energía, pasión y descripción de los
personajes. Al enterarse Wheeler que Mosher conoce su trabajo, lo único que desea es que
lo lleve al cine pues le admira profundamente y ha seguido toda su labor en los escenarios
norteamericanos.
Una vez firmados los contratos, ambos se ponen a
trabajar para preparar el rodaje, durante el cual su relación es magnífica. Mosher cuida
todas y cada una de las líneas del guión, mientras Wheeler le ayuda hasta en los más
mínimos detalles. Todo está ya listo, pero faltan los actores, y tanto los productores
como el director y el guionista quieren a los mejores en los papeles principales y en los
secundarios.
Para dar vida a Penny Wise, personaje alrededor
del cual gira toda la acción, nadie mejor que uno de los actores jóvenes más
importantes de la industria, Vince Vaughn, dotado del carisma e intensidad necesarios para
este papel. Como su padre era viajante, conoce muy bien el mundo en el que se mueve Penny,
y tuvo la ocasión de poder incluir algunos detalles una vez leído el guión por su
propio padre, al que le entusiasmó por su veracidad.
Kelly Grant tenía que ser interpretado por uno de
los grandes de Hollywood, por un actor que combinara el atractivo de Steve McQueen y la
presencia arrolladora de Robert Mitchum. Sin lugar a dudas Ed Harris era el idóneo, y
había intervenido en la versión cinematográfica de "Glengarry Glen Ross".
Para los productores, Harris es la única persona a la que nos podemos imaginar formando
el equipo ideal de televendedores.
Caitlin es una mujer fría, ambiciosa y con gran
poder de seducción. Es una persona que vive fuera de la ley, que no acepta órdenes y
sabe perfectamente hacia donde se encamina. Para este difícil papel se barajaron
muchísimos nombres, y al final todos se decantaron por la gran actriz británica Julio
Ormond, con una trayectoria importantísima repleta de grandes éxitos de taquilla en
Europa y América.
Una vez completado ei reparto había que buscar a
los más cualificados técnicos, y para la fotografía Mosher indicó que se debería
localizar a John A. Alonzo, con el que anteriormente ya había trabajado en más de una
producción teatral como asesor para la iluminación del escenario.
El rodaje se inicia, y los actores junto con los
técnicos están impresionados con la habilidad desplegada por Mosher desde el primer
día. Sabe captar la sutileza humana en cada escena, y cuando le preguntan cual es su
secreto responde con una frase de Stanislawski: "Ayudo a los actores para que hagan
realidad situaciones imaginarias".
Para preparar su debut como realizador
cinematográfico, Mosher estuvo viendo de 3 a 5 películas por día. Cuando empezó su
labor en el teatro, hizo algo similar leyendo 4 ó 5 obras diarias durante varios años, y
de cara a la gran pantalla ha escuchado los buenos consejos que le ha dado su gran amigo
Mike Nichols.
"Estafadores" se rodó íntegramente en
Los Angeles durante el verano del año 2000. |